domingo, 25 de julio de 2010

A ese amor de verdad

Consiste en que yo me siente o me quede de pie
para emprender mi camino hacia cualquier lugar.
Cuando de repente,levanto la vista y te descubro
entre la multitud apretujada.

Sin darme cuenta entro en un estado de conmoción y olvido donde estoy.

Pero todo eso llega a su fin cuando veo que mi destino es la próxima parada,
¿qué sería de los viajes de bus, sin un amor en cada uno?

Y es que no hay nada más bonito que enamorarse en un autobús,
o en una parada, o en el mercado.

Amores fugaces, que son intensos y únicos durante poco tiempo,
el mismo que necesitamos para olvidarlo.

¡Que vivan los guiños y las sonrisas a escondidas!

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